Gunter Grass y cómo hablar de Israel sigue incenciando a los medios

Cuando la última polémica de Gunter Grass salió a la luz, mencioné en mi timeline el pasado nazi del Premio Nobel alemán. El director del ABC de Sevilla, me contestó con un tweet que suscribo por entero:

Grass puede decir lo que le plazca, por disparatado que sea, pero si quiere tachar a Israel de peligro para la paz mundial, lo menos que puede provocar es un cabreo o una carcajada ahogada. Ya que, pese a que no es cuestión de restregar el pasado de cada uno -y servidor, para bien o para mal cree en la redención- es cuanto menos ridículo que un alemán que se alistó a las Waffen SS, lo que no era obligatorio en el régimen nazi, se atreva a criticar la política defensiva de Israel, tildar al Estado Judío de peligro para la paz mundial, adelantar que le van a acusar de antisemita y pretender  salir indemne de ello. A todos los que han -hemos- salido en tromba a criticarle, nos lo ha puesto en bandeja.

Para más, como bien escribía Roger Senserrich, Grass no es un especialista en política internacional. El sabe de sentimientos, de prosa, de verso, de narraciones, de sensaciones, pero no las implicaciones de un conflicto complicado y en donde nada es ni blanco ni negro. ¿Qué credibilidad puede tener más allá de las pasiones que despierte el tema?

Pues eso, su pasión interior le ha arrastrado escribir sobre ello. No escribió sobre Siria, o sobre África. Al igual que  los intelectuales europeos que durante la Guerra Fría cerraron sus ojos y sus mentes a lo que ocurría al otro lado del Telón de Acero, la historia también golpeará las conciencias de todos los intelectuales que hicieron lo mismo que sus predecesores y no dedicaron su valioso tiempo a denunciar lo que pasaba en África, Corea del Norte u Oriente Medio. Saramago y Grass, por ejemplo, son compañeros de armas.

Adolfo García Ortega y Herman Terstch le han dado lo suyo a Grass . El primero ha diseccionado bien todas las oscuras intenciones de Grass en el poema “Lo que hay que decir” Los Neonazis del NPD alemán han aplaudido sus palabras y el escritor alemán parece que ha reculado. Obviando la estúpida actitud del ministro israelí Eli Yishai al declararle persona non grata, Grass ha sido visto como un poeta ahogado en su senilidad. Como un viejo que pierde su dignidad contanto batallitas en la ruta de algún transporte público.

Desgraciadamente, el revuelo que ha levantado Grass es, también,  otro capítulo más en la historia del morbo y la poémica que suscita Israel en los medios. La voracidad que despierta Israel en los medios y en los posicionamientos políticos es digna de estudio. Quizás la razón podríamos dársela a Grass y resulta que la cuestión antisemita tiene algo que ver con ello.

Sin embargo, las palabras más certeras al respecto fueron las del líder sionista Pinhas Lavan en las postrimerías de la creación del Estado de Israel (febrero de 1948):

“En cierto sentido, este Estado será un escaparate y, al menor bostezo, al más pequeño gesto, seremos el objetivo de los fotógrafos de todo el mundo. El menor de nuestros actos, el más pequeño de nuestros fracasos saldrá en la primera plana de todos los diarios del mundo”

15 comentarios

Archivado bajo Antisemitismo, Irán, Israel

15 Respuestas a “Gunter Grass y cómo hablar de Israel sigue incenciando a los medios

  1. Que un nazi acuse a Israel de ser la principal amenaza para la paz mundial no es para nada extraño. Antes acusaban a los judíos de ser peligrosos, ahora acusar al país de los judíos. Tampoco es extraño que un grupo neonazi apoye las declaraciones de un antiguo nazi. Lo que sí es extraño (y mucho) es que gran parte de la izquierda política comulgue con las palabras de un nazi.

  2. Salva

    ¿Grass un nazi, Ariel?¿Por qué?¿Porque se alistó en el ejército en 1944, con 17 años? Por Dios, Ariel, tú has servido en el ejército israelí en los territorios ocupados, según tú mismo afirmas. No me vengas con chorradas, anda

    Eres un tipo serio, Ariel. Creo sinceramente que la barbaridad que acabas de escribir proviene del hecho de que no has leído a Grass. Igual me equivoco, pero no creo que alguien que haya leído “El rodaballo”, “Pelando la cebolla” o, más sencillo, alguno de sus muchos escritos políticos, puede decir con un mínimo de rigor que Grass es un nazi.

    Un saludo.
    Salva

  3. Notable cómo comparas sutilmente al Ejército israelí con las SS, Salva. Si ya ni siquiera a los nazis podemos llamarlos nazis (o antisemitas) realmente apaga y vámonos. No conozco otro adjetivo para alguien que se alistó a las SS que, como Eli señala en el post, no era obligatorio en la Alemania del III Reich, lamentablemente. Pero si te digo la verdad, Salva, no sé ni para qué he comentado en este post, porque, entre nosotros, me importa realmente un pito y medio lo que Grass diga o deje de decir sobre Israel. Pero eso sí, un ex miembro de las SS debería lavarse la boca con lejía antes de opinar sobre los judíos. Porque acusar a Israel de ser la principal amenaza para la paz mundial, siendo que es otro el que amenaza con borrar países del mapa y financia al mismo tiempo gran parte del terrorismo internacional, me parece una actitud bastante sospechosa. Y haber tenido un triste pasado nazi no ayuda.

  4. Salva

    “Notable cómo comparas sutilmente al Ejército israelí con las SS, Salva.”

    De momento, a eso, ni te contesto. Si en tu próximo comentario sigues
    pensándolo, repítelo y lo haré gustoso, pero espero que no sea necesario.

    Respecto a Grass:

    – No sé qué traducción de su poema manejas. Yo no sé alemán, he leído la traducción de Miguel Sáenz y no dice nada de que Israel sea la principal amenaza para la paz mundial. Dice que el empeño de Netanyahu de atacar a Irán es un peligro para la paz mundial. Millones de personas en el mundo occidental pensamos lo mismo. ¿Somos todos antisemitas?

    – No se alistó en las SS, como afirma Eli. A Grass le llamaron a filas en 1944, con 17 años, y acabó en un cuartel de las SS en Dresde. Pero incluso si se hubiera alistado en las SS, CON 17 AÑOS, creo que sería descabellado llamarle nazi hoy en día atendiendo a cuestiones evidentes: cuando comenzó la guerra, Grass tenía 12 años. Durante toda su infancia y adolescencia estuvo sometido, como todo chaval alemán medio, a la propaganda nazi en el contexto de una guerra devastadora que estaba arruinando su país. Si Grass es un nazi, millones de alemanes de su generación lo son también. ¿Crees realmentre eso?

    – Te fundes de un plumazo toda su trayectoria como escritor. Es difícil encontrar un intelectual alemán que, desde la literatura hasta el ensayo político, haya criticado con más dureza la permanencia y el arribismo en la Alemania de posguerra de figuras que realmente sí desempeñaron un papel destacado en el III Reich. Un ejemplo, pero te puedo dar muchos más: ¿sabes quién fue Kiesinger? Ocupó la cancillería alemana en el 66, como miembro de la CDU. Se había alistado en el NSDAP en el 39, con 35 añitos cumplidos. Grass se desgañitó escribiendo artículos criticando que semejantes tipos pudiesen llegar al poder en la democratísima RFA.

    – No debes haber leído, imagino, “Nosotros e Israel”, de junio de 1967. ¿Te suena la fecha?

    – Para acabar: ¿desde cuando “sabes” que Grass es un nazi?¿Desde que lo ha escrito Eli? Porque yo tengo en mis manos un libro de Grass, publicado por Galaxia Gutemberg en 2004, en el que se puede leer su biografía al final. Transcribo: “1941: Grass se inscribe en las Juventudes Hitlerianas”. No recuerdo ninguna reacción describiendo a Grass como un nazi entonces. Leí “Pelando la cebolla” en 2008,el libro en el que relata su niñez y su adolescencia, y por tanto su pertenencia a las SS, y tampoco recuerdo ninguna polémica en la que se le llamase nazi. Parece que es un nazi desde que se le ha ocurrido criticar a Israel. Curioso.

    Deberías leer a Grass, Ariel. Al menos antes de llamarle nazi.

    Un saludo.
    Salva

  5. Sí, me gustaría que me lo explicaras, porque ya me dirás tú qué tiene que ver con el pasado de Grass el hecho de que yo haya servido en el Ejército de Israel y en los territorios ocupados. Si puedes, explícalo. Gracias.

    Sobre el poema de Grass, manejo la misma traducción que tú. La que fue publicada por El País. Tal vez tenga problemas de comprensión lectora (aunque no creo), pero lo que yo entiendo es que acusa a Israel, y no sólo a Netanyahu o al actual gobierno, de ser una amenaza para la paz mundial. Lo he vuelto a leer por si acaso y llego a la misma conclusión. Como también acusa a Israel de tener intenciones de provocar el exterminio del pueblo iraní. No deja de ser curioso que un ex miembro de las SS utilice el término “exterminio” para acusar a los judíos, a Israel, cuando quien amenaza con llevar a cabo otro exterminio, precisamente de judíos, sea el régimen de Teherán.

    Me preguntas si creo que todos alemanes de aquella época eran nazis. Sí, sí lo creo. Por supuesto que sí. No voy a caer en la generalización de decir “todos”, pero te recuerdo que Hitler fue elegido democráticamente. Lo que quiere decir, sin ser demasiado listo, que la mayoría del pueblo alemán sentía afinidad con su ideología. Y no sólo por los que lo votaron. También por los que veían lo que estaba pasando y callaron. Los alemanes de la década de los 30 y de los 40 del pasado siglo son nazis. En su gran mayoría.

    No he dicho que Grass sea antiemita por haber criticado a Israel. Suelo ser amigo de los críticos de mi país (lo sabes) mientras no traspasen cierta línea roja. Esa línea que divide a los críticos del gobierno o político de turno con los eternos antisemitas. Grass, en este caso, traspasa esa línea con demasiada facilidad. Él no critica. Demoniza. Deslegitima a una democracia frente a un una teocracia fundamentalista. Se inventa libelos tales como que Israel planea el exterminio de otro pueblo (el iraní) y, lo más notable, se escuda detrás de su pasado nazi para justificar su poema.

    Como dice Eli en el post principal, o lo insinúa, el adelantar que te van a tachar de antisemita no te libra de serlo.

    Por cierto, si el propio Günter Grass admite que debería haber escrito el poema “de otra manera”, es porque tal vez se haya dado cuenta de algo.

  6. Salva

    No te he preguntado si crees que todos (casi todos) los alemanes de aquella época eran nazis, Ariel. Eso es evidente. Te he preguntado si crees que todos los alemanes de esa época son nazis. A lo mejor no te he entendido bien, o no te has explicado bien, o las dos cosas, pero creo que en tu primer mensaje dices que Grass ES (presente de indicativo) un nazi. ¿Es así? Porque si no es el caso, nos evitamos una discusión enorme.

    Sobre lo de mi supuesta comparación entre el ejército israelí y las SS, me pides encarecidamente que te lo explique. Bien. ¿A qué edad te alistaste?¿Por qué decidiste formar parte activa de la ocupación de Palestina?¿Qué pensabas de la ocupación y de la expansión de las colonias antes de alistarte?¿Qué piensas ahora?¿Ha cambiado tu percepción desde entonces? Necesito esa información, porque no se trata de comparar a tu ejército con las SS, si no de compararte a ti con Grass.

    Un saludo.
    Salva

  7. Tenía 19 años cuando me alisté al ejército israelí. Era sionista. Hoy sigo siendo sionista y me alistaría de nuevo.

    • Salva

      Ariel, hay unos cuantos sionistas que están totalmente en contra de la ocupación y la colonización de Palestina, y te cuento entre ellos. Tú has pedido de forma tajante que explique lo que tu llamas mi “comparación” entre el ejército israelí y las SS. Por favor, contesta a las preguntas. Y empieza por la primera, a ver si podemos dejar ya esta discusión absurda. ¿Es Grass un nazi?

      Un saludo.
      Salva

  8. Haces bien en contarme entre ellos, porque estoy en contra de la ocupación. Lo estaba con 19 años, cuando me alisté, y lo sigo estando ahora.

    ¿Si digo que Grass FUE un nazi, en vez de decir que ES un nazi estarías de acuerdo conmigo? Porque si te fijas, eso es exactamente lo que digo desde el primer comentrario. Hablo de un “antiguo nazi”. Lee.

  9. Salva

    Sí. Con eso está de acuerdo hasta Günter Grass, que fue quien lo dijo. De todos modos me parece importante repetir que lo fue entre los 15 y los 18 años, y que durante toda su vida adulta fue un prominente intelectual antinazi que no ha dejado de pelear para evitar que antguos nazis ocupasen puestos de relevancia en la política alemana.

    En cuanto al poema, y por no echar a perder la discusión, te diré que a parte de su pésima calidad literaria, y de su evidente exageración al usar la palabra “exterminio”, suscribo la esencia del contenido.

    Un saludo.
    Salva

  10. No es una exageración, Salva. Es una mentira. Es Irán quien amenaza cada dos por tres con borrar a Israel del mapa, no al revés. Y si sigues pensando que el peligro para la paz mundial es Netanyahu significa que no suscribes el contenido del poema. Porque Grass no se refiere a ningún gobierno específico ni a ningún primer ministro específico. Se refiere a Israel. Al estado de Israel. Lo afirma él mismo cuando se retracta.

    Y si me permites, me gustaría hacerte una pregunta. ¿Realmente consideras que Netanyahu como primer ministro de Israel representa un mayor peligro para la paz mundial que una bomba atómica en manos de Irán?

    Salud.

    • Salva

      Si no me equivoco, Grass hizo referencia, como comparación, a Iraq. No sé si estás al tanto; te lo explico por si acaso: a principios del 2002, EEUU y el Reino Unido comenzaron una campaña de montajes difamatorios destinados a hacer creer a todo el mundo que Iraq, país presidido por el dictador Sadam Hussein, poseía un arsenal de armas químicas, biológicas y nucleares. Naturalmente, era necesario lanzar un ataque devastador para destruir ese arsenal, derrocar a Hussein del poder y librarnos a todos de la que se nos venía encima si no hacíamos nada. En marzo de 2003, tras agotar todos los intentos de lograr una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que les permitiese atacar “legalmente”, una coalición de países, liderados por EEUU, lanzamos un ataque “selectivo”, sin autorización del Consejo, sobre Iraq. No se puede decir técnicamente que exterminásemos al pueblo iraquí, pero 9 años después de aquello, los muertos iraquíes se cuentan por cientos de miles, los desplazados por millones, y el país, o lo que queda de él, se encuentra en un nivel de miseria y devastación del que tardará décadas en recuperarse, si es que alguna vez se recupera en lo que a ti o a mí nos queda de vida. A lo mejor Grass, cuando usa la palabra “exterminio” se refiere a algo parecido.

      En realidad, todo lo referente al arsenal que Iraq poseía o estaba fabricando era mentira. El objetivo principal era hacerse con el control de una región que “nada en petróleio”. Entrecomillo porque no lo digo yo, lo dijo Wolfowitz, uno de los principales impulsores de la agresión militar.

      Me preguntas si Netanyahu representa más una amenaza para la paz mundial que una bomba atómica en manos de Irán. ¿Qué bomba, Ariel? Las únicas bombas nucleares de las que hay noticia en este conflicto son las que tiene tu ejército, bombas totalmente fuera de control porque tú país, al contrario que Irán, no ha firmado el tratado de no proliferación nuclear para no tener que dar cuenta de nada a nadie. (Sigue).

  11. Salva

    De hecho, la única forma que tiene Irán de evitar que se les masacre, como se hizo con Iraq es, a estas alturas, es conseguir cuatro o cinco cabezas nucleares. Salvo que, y quizá estés por ello, tu país firme el tratado de no proliferación y decida destruir sus cabezas nucleares. Que, creo, es lo que Grass reclama en su poema. ¿Qué te parece esa posibilidad? Un alegato contra la paz, supongo.

    Un saludo.
    Salva

  12. Irán ha declarado en varias ocasiones que quiere eliminar a Israel del mapa. Irán está fabricando armas nucleares. Las armas nucleares sirven para eliminar países del mapa. Yo sumo 1 + 1 y me da 2. Si a ti te sigue dando 3 te pediría que volvieses a sumar.

  13. Salva

    Irán no ha dicho jamás que quiere eliminar a Israel del mapa, Ariel.

    Irán no está fabricando armas nucleares, Ariel.

    VOSOTROS tenéis las armas nucleares, porque las habéis estado fabricando sin ningún control durante décadas. No los iraníes, Ariel. Vosotros, los israelíes, sois los que os negáis a firmar el tratado de no proliferación para poder seguir teniendo un arsenal nuclear ilegal, pero “necesitáis” bombardear a otro país que sí lo ha firmado por si acaso algún día llegan a ser como vosotros y tienen capacidad de defensa. No son los iraníes los que os van a atacar, sois vosotros los que vais a atacarlos a ellos. ¿O no está tu gobierno pidiendo hace años a EEUU la autorización para un ataque militar contra Irán?

    Te pasa con esto como con la ocupación: estás contra ella, pero te alistas, coges tu arma, y te vas a Palestina a “defender” a tu país. No es una contradicción, claro, es simplemente que eres sionista.

    Los que están (estáis, me temo) pidiendo a gritos que nos callemos ante vuestra intención de iniciar una guerra contra Irán son los mismos que arrasaron Iraq. Esto no va de la posibilidad, remotísima, de que Irán se haga con armas nucleares. Se trata de controlar el poder en Oriente Medio, como en Iraq. Y me parece increible que los hechos, repetidos década tras década, no te hayan enseñado nada. Si no ves eso, no me pidas que sume de nuevo, más bien aprende tú a sumar.

    Un saludo.
    Salva

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